ADÁN ALIAGA
Toca hablar del director, esta es su primer largometraje de ficción, y para empezar esta arriesgando como se merece una opera prima, se decidió por hacer una adaptación en blanco y negro, de una de las novelas gráficas más oscuras de toda Europa y como colofón al riesgo, se atrevió a dejar la responsabilidad del papel protagonista a un actor novato como yo.
Esa apuesta empieza a dar sus frutos y el resultado es, como mínimo, impactante, un comentario que circula por el rodaje es que algunas secuencias recuerdan a un western clásico, otras a hitchcock, algunas, cine negro, y todas tienen un aire a naturalismo italiano, yo me quedo con esto último y para muestra, un botón.
