POR FIN EN CASA

 

Una de esas cosas curiosas en un rodaje es que al grabarse las distintas secuencias de la película, sin un orden cronológico estricto, puedes entrar en tu casa por primera vez en la tercera semana de trabajo, eso es lo que ha sucedido hoy, la hogar de Bruno no tiene desperdicio, valdría la pena ir al cine solo para poder verlo, pero que nadie se espere un loft de diseño…

 

Poco a poco voy cogiendo el ritmo y ya no acabo las jornadas absolutamente agotado, también voy metiendo menos la pata, aunque todavía no me libro de hacer alguna chapucilla de vez en cuando, hoy por ejemplo le he movido a Tomás, que es el attrezzista, una mesa que tenía colocada para que coincidiese con el tiro de cámara, perdona Tomás, a ver si aprendo que no se puede tocar nada del decorado y que todo es decorado.

 

Comentarios cerrados.